Mostrando las entradas con la etiqueta Acústica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Acústica. Mostrar todas las entradas

17 de septiembre de 2011

RHCP: Con picante, pero del viejo

Red Hot Chili Peepers, aquella banda californiana que ya había estado dos veces en Chile (1999 y 2002), ayer reafirmó la convicción en sus fans con el tremendo show que ofrecieron frente a 40.000 personas en el Estadio Monumental.

Fuente: El Mercurio
La banda de Anthony Kiedis partió tibiamente con uno de sus nuevos temas, Monarchy of Roses, incluido en su último disco I'm With You. Pero de ahí en más, comenzaron a intercalar canciones de su amplio repertorio, y que son básicamente por las cuales los fans pagamos la entrada: Under the Bridge, By The Way, Give It Away y Otherside aparecieron dentro del setlist para completar algo mas de 1.40 horas de rock, funk y algo de grunge, en los cuales RHCP sonaron impecablemente bien, y dan cuenta que la salida de John Frusciante, el 2009, no pena, y que el grupo sigue con la misma energía de hace más de dos décadas.

A pesar de eso, se nota que el último disco simplemente no ha prendido en los fanáticos. Ni la canción con la que abrieron el show, ni con The Adventures of Raindance Maggie -el primer peor single de la historia de la banda, según Jürgensen en La Tercera- el conjunto logra involucar a los fans, y eso no pasa por un desconocimiento del disco. RHCP se ha logrado posicionar como una banda de corte generacional transversal -como lo demostraron ayer, en donde habían personas con más de 40 años, mucho adulto jóven, papás con hijos pequeños y escolares-, pero siempre con el recuerdo de los discos anteriores. Hasta canciones del penúltimo vapuleado disco, Stadium Arcadium, como Tell Me Baby y Dani California, la gente corea, sigue y aplaude a rabiar a RHCP, pero eso llega hasta ahí no más, lo que hace pensar que, por más que la banda suene increiblemente bien a pesar de sus numerosos recambios entre sus integrantes, ya es una banda que está pasando a ser más del recuerdo colectivo, que algo actual.

Un punto a favor para los californianos es que supieron armar un buen setlist. Siempre se agradece que las bandas, en tours promocionales de nuevos discos, sepan hacer un guiño a sus fans, y pongan esas canciones caladas, que por más que tengan sus buenos años, prenden a la gente. Así, RHCP sigue siendo picante como siempre, pero sólo cuando desempolva las viejas glorias.

14 de marzo de 2010

Franz Ferdinand: Cuando no se necesita mas que el talento...

Ante unas 8000 personas en el Movistar Arena, y con 30 minutos de retraso -pero puntualmente a las 21.30- el cuarteto escocés se reencontró con el público chileno, después de aquel extraño paso el 2006 como teloneros de U2, y su aparición en el Festival de Viña al día siguiente. Apoyándose en hits mayoritariamente de sus 2 primeros discos, como kachando que por estos lares el último disco Tonight: Franz Ferdinand no ha tenido demasiada pegada, la banda salió con todo a hacer bailar y saltar al público, mayoritariamente teenager. Y no se guardaron nada: The Dark Of The Matinee, Take Me Out, 40', This Boy y Walk Away fueron algunas que todo el respetable coreó, mezclándolas con algunas del último disco, como Can't Stop Feeling y Ulysses. 

Fueron casi 1 hora y 45 minutos en donde la banda reafirmó el vínculo con sus fans chilenos, los mismos que le regalaron una camiseta de la selección al guitarrista, con el nombre de McCarthy en la espalda, y que no tuvo en problema en ponersela inmediatamente.

En el interludio, el vocalista, Alex Kapranos, dió un pequeño discurso en donde dedicó el concierto a todos los fans que sufrieron el terremoto y tsunami -o TUSUNAMI a lo Piñerastyle- y que no pudieron viajar a ver el concierto, uno de los momentos mas aplaudidos de la noche. 

Puede que haya sido la contingencia de estos dias, pero la puesta en escena de Franz Ferdinand fué muy basica: proyecciones solo en algunas canciones en un telón de fondo, y un juego de luces nada rebuscado. No hubieron pantallas de LEDs ni nada de eso, pero la banda escocesa, una de las pocas  no-depresivas que han salido de la isla británica, como bien lo dijo Mauricio Jürgensen en La Tercera, reivindican uno de los lugares comunes más usados en el mundo de la musica: cuando existe talento, no importa el resto.

19 de abril de 2009


J.L. Guerra: El salsero alegre...

Ante unas 15 mil personas, y con presencia mayoritaria de minas -de todo, pelolais y no tanto- se presentó anoche en la gigante Pista Atlética del Estadio Nacional el dominicano Juan Luis Guerra, trayendo su gira mundial "La Travesía", junto con Los 4.40 -que son como 15 no más, pero las hacen todas-. Y J.L., pasadas las 21.45, se bajaba de un avión en un video proyectado en la tremenda pantalla de LED's en el escenario -reafirmando que en Chile tenemos espectaculos de calidad-, y apareciendo detrás del telón con su inconfundible boina negra, tiró toda la carne a la parrilla de entradita: La Bilirrubina, Ojalá que Llueva Café, y El NIágara en Bicicleta fueron interpretados durante la primera media hora, para seguir con La Cosquillita, Visa Para Un Sueño, El Costo de la Vida, Burbujas de Amor y cuanta cancion conocida tiene este hombre. Y ahí nos damos cuenta que, aunque no seamos fans declarados de este artista, si conocemos, al menos, mas de la mitad de sus canciones, porque son muy "oreja", aparte que todas son terrible de bailables -unas más rápidas que otras-.


En el interludio, un show aparte de los 4.40: haciendo un baile a lo Thriller, de Michel Jackson, pero en ritmo caribeño, se robaron los aplausos y el cariño del respetable chileno, porque son la mansa banda, y sonaron espectacular. Se despidió con un cliché que la gente que viene a Chile ya nos tiene acostumbrado: una bandera chilena, pero la novedad fué que estaba cosida a otra dominicana. A eso de las 23.30, J.L. Guerra salió definitivamente del escenario, mientras que por las pantallas se proyectaba un video en donde se mezclaba gente de su tierra natal, junto con artistas internacionales, como Juanes o Montaner, con algo de crítica social, que el compositor refleja en alguna de sus canciones. Pero siempre sonriente. Y ahí esta la diferencia con otro personaje del estilo de J.L., y que lo vimos llorar arriba de Viña: Marc Anthony, que la prensa bautizó como el "salsero triste". Me quedo con guerra.

Antes del plato principal, estuvo el teloneo de La Noche, reafirmando el furor que se vive con esta banda, y que no se quedó sólo en el Festival de Viña. Mala nota merece la organización del evento: nunca nadie de los concurrentes supo cuando cresta iba a salir a tocar el grupo chileno. El resultado: me perdí Que Nadie se Entere, pero al menos escuché Lastima, y Quiero Ser Libre, y me dí por pagado. Para la anecdota queda la presentación del grupo dominicano Marteovenus, que los conocen en su casa no mas, y acá, ante el desconocimiento de ellos y de su presentación anoche -todos pensábamos que después de La Noche, saldría Guerra-, el público los escuchó con respeto como 2 canciones, y se desataron las pifias.

Con todo, J.L. Guerra y los 4.40 ha sido uno de los puntos más altos en este movido 1er semestre musical. Esperemos que sigan trayendo espectaculos de calidad a este pais. Por lo pronto, ahora se viene Oasis. Stay tuned.

6 de marzo de 2009

Keane: con puro power...




A casi 2 años desde su ultima visita a chile, el grupo británico Keane (Inglaterra, 1997) volvió con mucho mas power que la vez anterior, aquella noche en el Vive Latino 2007. A eso de las 21.05, y ante unas 5.000 personas, salieron con entusiasmo a presentar su último disco de estudio. Partieron con The Lovers Are Losing, y desde ahi no pararon mas con puros calados: Everybody's Changing, This is the Last Time, Somewhere Only We Know, Is It Any Wonder?, Crystal Ball, etc, etc, mas algunas de su último disco, como Spiralling y la que da el nombre a su último disco, Perfect Symmetry

Si estos locos tienen puras buenas canciones coreables. Pero se notó una presentación mucho más contundente que la última vez. Aquel gordito con cara de mamón que se movia casi con vergüenza por el escenario el 2007, ahora es historia. Tom Chaplin, el vocalista, ahora se echa el publico al bolsillo, y se adueña completamente por el escenario, casi dejando al resto de la banda en un segundo plano. Salta, corre, se tira al piso interpretando sus canciones con emoción. Y con un español bastante entendible, se comunicó muy bien con el respetable. Hasta sacó una chupalla, y el público lo acompañó con un ritmo de cueca.

Notable fué la interpretación de Under Pressure de Queen. Realmente, una actuación con harto power, redondita por donde se le mire, pues no quedó ninguna canción fuera, y que tal vez mereció mayor público, aunque el griterío que habia adentro del Movistar Arena se sentía fuerte.

Para las estadisticas, queda el teloneo de Francisco Gonzalez, el ex-Lucybell. No calentó mucho al público, no tiene canciones conocidas, y hasta algunas pifias se escucharon por ahi, con una presentación un tanto larga (40 minutos).

23 de marzo de 2008

Fall Out Boy: Con Las Puras Ganas....

Este concierto si que vino de la nada. A tan sólo una semana, se anunció que uno de los grupos juveniles del momento, Fall Out Boy (Chicago, 2001) tocaba en chilito, como parte de una gira mundial, para romper el record Guiness como la única banda que haya tocado en 7 continentes en tan sólo 9 meses. Como les faltaba una fecha en sudamérica, e iban de paso a la Antártica, dijeron: puta...y por qué no tocamos en Chile? Y así no mas fué.

Una mezcla rara: Pokemones, Emos y Gente Linda

Esta noche, se dieron cita en el Teatro Teletón, junto a una rara mezcla de pokemones, emos y gente linda como público. A eso de las 19.50 hrs -con 20 minutos de retraso- salieron a escena Pete Wentz y cia., y el Teletón se vino abajo, con los gritos a todo pulmón de las pokemonas. Con un repertorio bien nutrido, producto de sus 3 discos ya editados, tocaron todos sus hits, como Thnks fr th Mmrs, The Take Over, The Breaks Over, I'm Like a Lawyer With The Way I'm Always y This Ain't A Scene, It's An Arms Race, lo que indicó que el recital estaba cargado al ultimo disco a la venta, Infitity On High.

Pete Wentz: el bajista se robó el show

A pesar de que el público estaba eufórico, y claramente, eran puros fans de esos incondicionales, musicalmente hablando, fue con concierto "ahí no más". La guitarra y la bateria se comen la voz del vocalista Patrick Stump. Se notaba que el tipo llegaba a las notas difíciles, igual que en el disco, pero si querias escuchar que mierda decia, era imposible...sólo se escuchaba un murmullo inentendible. Además, para una persona no-tan-fan como yo, las canciones no conocidas pueden parecer planas...y todas parecidas.

Eso si, por ganas, el grupo no se quedó. Wentz, el bajista, es el personaje del grupo que se roba la escena, y no el vocalista, Patrick Stump. Habían pasado no mas de 25 minutos, cuando lanzó un bajo a la mierda, y se tiró sobre el público, cual rockstar consagrado. Obviamente, los 2 gorilas que acompañan al grupo hasta pa ir al baño, aparecieron rápidamente para traer a Wentz de vuelta, antes de que el pequeño monstruo del Teletón se lo comiera vivo. Antes de terminar el recital, Wentz repetiría la escena por segunda vez. Se notaba que estaban animados, y se sorprendieron con el entusiasmo del público chileno -era primera vez que tocaban en Sudamérica-. Mientras, sentado cómodamente en uno de los 8 palcos dispuestos para la ocasión, Alfredo Lewin tenía una cara de aburrimiento que no se la podía.


Patrick Strump: no se le escuchó....ni weaaaa!


FOB finalizó con Dance, Dance, y todos para la casa, después de 1 hr exacta de concierto. Su pasada por Chile demostró una cosa: que a veces, los recitales pueden ser como los partidos de fútbol de la selección. Se puede ganar con más ganas (y poniendo huevos!) que con una buena presentación.

17 de noviembre de 2007

La Consagración de Fran Valenzuela...

Hace exactamente 1 año, una desconocida joven llamada Francisca Valenzuela lanzaba un demo llamado Peces en Rock&Pop. A mediados del 2007, lanza en las disquerías su ópera prima, Muérdete la Lengua. Después de hacer una intensa gira por locales de menor jerarquía, llega la titulación para todo artista under de la capital: tocar en Blondie. Sumó a su curriculum un teloneo a una importante artista internacional, como Julieta Venegas. Y también, en festivales con una parrilla más importante, como el Infest. Pero llenar un recinto de 500 personas, en donde ella es el único número musical de la noche, tiene tintes de consagración. Eso es lo que ocurrió anoche en el Cine Arte Normandie.

Con una cuidada puesta en escena, a eso de las 9:15, Fran Valenzuela saltó al escenario, con ese look recargado medio retro que la caracteriza, junto a su banda. Bastante afiatados ellos, por lo demás. Excelente sonido, para excelentes canciones, que en sus letras, demuestra los típicos problemas adolescentes. Tanto, que algunas canciones son casi, himnos juveniles, como justamente, Peces. Una diosa frente al piano, que es lo suyo. Por más que haya pescado la guitarra en una de sus intervenciones. Conversó con el público, no se hizo problemas en pararse a recibir una maravilla que un chico le trajo hasta el escenario, bromeó con sus músicos, y algo importante: se vió relajada, pero con power, cantando casi todo su disco. Temas como Dulce, No Necesito Mucho o Excavador de Tumbas, fueron coreadas por el público. Que mayoritariamente, eran pura gente linda y peloláis entre 15 a 25 años. Entre ellos, su amigui Nicole. Sí, la novia de Sergio Lagos.

Hace guiños a sus fans: regaló chapitas con su logo a cada persona que entraba al concierto. Invitó a tocar al escenario a un músico reconocido, como Camilo Salinas, y a una violinista. Hubo algunos covers en un perfecto inglés, como A Little Respect de Erasure. Coreado y aplaudido por el mismisimo Freddy Stock, que estaba detrás mio. Después de una hora pasadita de concierto, terminó con su último single: Muérdete la Lengua. Elegante, y radiante, se despidió agradecida junto a su banda. Fué la noche de su consagración...

UPDATE: A todos los que me han preguntado...¿quién mierda es Fran Valenzuela? Dirígete a My Space

5 de noviembre de 2007

Fenix Festival: Faltó ese....no se Qué

Un excelente espectaculo fué el que nos ofrecieron The Killers, Travis y Starsailor, en el marco del Fenix Festival 2007.


Para empezar, el entuerto comenzó a eso de las 13:30 hrs, con un escenario afuera del Arena Santiago...a todo sol. Realmente, era asqueroso ir a pararse a escuchar grupos "de proyección" y no tanto. Raudales, Primavera de Praga, Gonzalo Yañez, Sónica, Sergio Lagos y Saiko eran los encargados de preparar los ánimos, previo a la entrada de los grupos anglos. Pero no animaron a nadie. Eran como poroto en paila marina. No tenian nada que hacer ahí, al lado de los grupazos venidos desde el hemisferio norte. Por ahí, tal vez, Saiko era el único que podría haber hecho el peso, pero claro...en los tiempos de Denisse Malebrán. Ahora, con Tais (mijita!), la nueva vocalista, es otro grupo (no digo que sea malo...solo que distinto). Lo peor: Sergio Lagos. O sea, si querían a alguien que toque buena música, pero pésimas letras y desafinado, ahí lo tienen. Simplemente, impresentable para un show de este tipo. Mención aparte merecen los precios: un vaso de bebida...a luka poh!! Me fuí a pura agüita de la llave toda la tarde.

Sergio Lagos y su Desafinada Performance

Puntuales, como buenos británicos, a eso de las 6, los ingleses de Starsailor salieron al escenario. Ofrecieron un show compacto (1 hora), pero completo, pasando por sus temas más conocidos en Chile: Poor Misguided Fool, In The Crossfire, Four to the Floor. Hasta un pedacito de Umbrella, de Rihanna, se mandaron estos caurosLes jugó en contra que el público nacional no supiera mucho de esta banda. Entre las 3 bandas británicas contemporaneas, Coldplay, Travis y Starsailor, ésta última es la menos conocida por estos lares. Lo hubieramos disfrutado muchisimo más. Guiños al publico chileno: varias frases en español, y agradecimientos varios por el caluroso agradecimiento.

Si Starsailor estuvo bueno, Travis estuvo mejor, partiendo a eso de las 7:30. Dentro del Arena, el público estaba mas o menos dividido: la mitad para los oriundos de Glasgow, y los otros para The Killers. Travis tuvo demasiada empatía con el público, harta comunicación. El guitarrista, en una actitud enyeguecida, se tiró al público con guitarra y todo, cual rockero. Cantaron sus temas más populares, como Sing, Side, Why Does It Always Rain on Me?, y también, temas de su ultimo disco, The Boy With No Name, como Closer. Echamos de menos a Re-Offender. La gente le compró todo al vocalista, incluyendo un juego que hizo para "animar" a su pianista sueco. Excelente sonido, excelente voz. Noche redonda para los escoceses. No sé si todas las presentaciones serán igual que esta para ellos, pero se notó que lo pasaron bien, no solo en el escenario, si no durante toda su estadía en Chile. Sorprendidos estaban con el recibimiento en el aeropuerto.

Travis: Se echaron el respetable al hombro

Y a las 9:40, venía el plato de fondo de la noche: The Killers. Junto a unas 15 mil personas, y con una elaborada puesta en escena, que incluía luces, telón de fondo, y hartas flores, los de Las Vegas, Nevada, salieron a cantar sus mejores hits. Toda la carne a la parrilla en la primera media hora, con exitazos como Sam's Town, When You Where Young, Bones y Somebody Told Me. Decayeron después con temas no tan conocidos, para volver, en el bis, con mas hits como Mr. Brightside y Read my Mind. Presentaron temas de su nuevo disco de B-Sides y rarezas, Sawdust. Tranquilize es una excelente balada. Eso si, The Killers fué de mas a menos. Brandon Flowers terminó gritando sus ultimas canciones, como For Reasons Unknown. La última, All These Things That I've Done, fue inentendible, junto a un sonido demasiado potente, que sobrepasaba con creces la voz del vocalísta.


The Killers: de más a menos...


Es de esperar que, por la calidad de los artistas, y la buena organización, este festival se repita en los siguientes años...y no sea otro SUE más. Y como dijo la voz de Sónica: a precios más baratitos...y con exponentes nacionales de peso....sería mucho pedir?

16 de octubre de 2007

Un Arcoiris ni tan Colorido...

Banda: Radiohead (Inglaterra, 1986)
Disco: In Rainbows
N° de Tracks: 10
Fecha de Salida: Octubre 2007

Después de 4 años de silencio, y en un sorpresivo anuncio (sólo se supo 10 días antes, casi en la puerta del horno), Radiohead, la banda de Thom Yorke, vuelve a sacar un nuevo disco, In Rainbows. Y realmente, la música se pasea por todo el espectro del arcoíris. Tiene canciones depres, y no tanto. Bueno, seamos sinceros. Las canciones no están para ser unos clásicos de la banda, al estilo de Paranoid Android, o el archirreconocido Creep...pero el disco si está ideal, onda, pa estudiar, o llevarselo en un viaje en auto al sur.

Este disco le trae mucha guitarra acústica (Jigsaw Falling Into Place), y muy poca eléctrica (Weird Fishes/Arpeggi, Nude). Nula distorsión (sólo en Bodysnatchers), algo distinto a lo que venía haciendo Radiohead. En general, harto punteo. También, le lleva piano (Videotape), y violines (Faust Arp). Eso sí, la voz de Yorke sigue igual de firme que hace 8 años atrás. Punto extra por eso. Así que por ese lado, no se va a decepcionar. Donde si, tal vez, podría irse de espaldas, es en la letra de las canciones. Ya no estan tan mamoncillas como antes.

Creo que el disco no pasará a la historia como uno de los grandes de Radiohead (ni a los talones del OK Computer), pero en definitiva, el disco es bueno, y no tiene nada muy criticable. Por eso, esta columna salió ahí no mas. Bájelo y disfrútelo.