| Fuente: El Mercurio |
17 de septiembre de 2011
RHCP: Con picante, pero del viejo
14 de marzo de 2010
19 de abril de 2009
Ante unas 15 mil personas, y con presencia mayoritaria de minas -de todo, pelolais y no tanto- se presentó anoche en la gigante Pista Atlética del Estadio Nacional el dominicano Juan Luis Guerra, trayendo su gira mundial "La Travesía", junto con Los 4.40 -que son como 15 no más, pero las hacen todas-. Y J.L., pasadas las 21.45, se bajaba de un avión en un video proyectado en la tremenda pantalla de LED's en el escenario -reafirmando que en Chile tenemos espectaculos de calidad-, y apareciendo detrás del telón con su inconfundible boina negra, tiró toda la carne a la parrilla de entradita: La Bilirrubina, Ojalá que Llueva Café, y El NIágara en Bicicleta fueron interpretados durante la primera media hora, para seguir con La Cosquillita, Visa Para Un Sueño, El Costo de la Vida, Burbujas de Amor y cuanta cancion conocida tiene este hombre. Y ahí nos damos cuenta que, aunque no seamos fans declarados de este artista, si conocemos, al menos, mas de la mitad de sus canciones, porque son muy "oreja", aparte que todas son terrible de bailables -unas más rápidas que otras-.
En el interludio, un show aparte de los 4.40: haciendo un baile a lo Thriller, de Michel Jackson, pero en ritmo caribeño, se robaron los aplausos y el cariño del respetable chileno, porque son la mansa banda, y sonaron espectacular. Se despidió con un cliché que la gente que viene a Chile ya nos tiene acostumbrado: una bandera chilena, pero la novedad fué que estaba cosida a otra dominicana. A eso de las 23.30, J.L. Guerra salió definitivamente del escenario, mientras que por las pantallas se proyectaba un video en donde se mezclaba gente de su tierra natal, junto con artistas internacionales, como Juanes o Montaner, con algo de crítica social, que el compositor refleja en alguna de sus canciones. Pero siempre sonriente. Y ahí esta la diferencia con otro personaje del estilo de J.L., y que lo vimos llorar arriba de Viña: Marc Anthony, que la prensa bautizó como el "salsero triste". Me quedo con guerra.
Antes del plato principal, estuvo el teloneo de La Noche, reafirmando el furor que se vive con esta banda, y que no se quedó sólo en el Festival de Viña. Mala nota merece la organización del evento: nunca nadie de los concurrentes supo cuando cresta iba a salir a tocar el grupo chileno. El resultado: me perdí Que Nadie se Entere, pero al menos escuché Lastima, y Quiero Ser Libre, y me dí por pagado. Para la anecdota queda la presentación del grupo dominicano Marteovenus, que los conocen en su casa no mas, y acá, ante el desconocimiento de ellos y de su presentación anoche -todos pensábamos que después de La Noche, saldría Guerra-, el público los escuchó con respeto como 2 canciones, y se desataron las pifias.
Con todo, J.L. Guerra y los 4.40 ha sido uno de los puntos más altos en este movido 1er semestre musical. Esperemos que sigan trayendo espectaculos de calidad a este pais. Por lo pronto, ahora se viene Oasis. Stay tuned.
6 de marzo de 2009
A casi 2 años desde su ultima visita a chile, el grupo británico Keane (Inglaterra, 1997) volvió con mucho mas power que la vez anterior, aquella noche en el Vive Latino 2007. A eso de las 21.05, y ante unas 5.000 personas, salieron con entusiasmo a presentar su último disco de estudio. Partieron con The Lovers Are Losing, y desde ahi no pararon mas con puros calados: Everybody's Changing, This is the Last Time, Somewhere Only We Know, Is It Any Wonder?, Crystal Ball, etc, etc, mas algunas de su último disco, como Spiralling y la que da el nombre a su último disco, Perfect Symmetry
Si estos locos tienen puras buenas canciones coreables. Pero se notó una presentación mucho más contundente que la última vez. Aquel gordito con cara de mamón que se movia casi con vergüenza por el escenario el 2007, ahora es historia. Tom Chaplin, el vocalista, ahora se echa el publico al bolsillo, y se adueña completamente por el escenario, casi dejando al resto de la banda en un segundo plano. Salta, corre, se tira al piso interpretando sus canciones con emoción. Y con un español bastante entendible, se comunicó muy bien con el respetable. Hasta sacó una chupalla, y el público lo acompañó con un ritmo de cueca.
Notable fué la interpretación de Under Pressure de Queen. Realmente, una actuación con harto power, redondita por donde se le mire, pues no quedó ninguna canción fuera, y que tal vez mereció mayor público, aunque el griterío que habia adentro del Movistar Arena se sentía fuerte.
Para las estadisticas, queda el teloneo de Francisco Gonzalez, el ex-Lucybell. No calentó mucho al público, no tiene canciones conocidas, y hasta algunas pifias se escucharon por ahi, con una presentación un tanto larga (40 minutos).
23 de marzo de 2008
Una mezcla rara: Pokemones, Emos y Gente Linda
Pete Wentz: el bajista se robó el show

Patrick Strump: no se le escuchó....ni weaaaa!
FOB finalizó con Dance, Dance, y todos para la casa, después de 1 hr exacta de concierto. Su pasada por Chile demostró una cosa: que a veces, los recitales pueden ser como los partidos de fútbol de la selección. Se puede ganar con más ganas (y poniendo huevos!) que con una buena presentación.
17 de noviembre de 2007
UPDATE: A todos los que me han preguntado...¿quién mierda es Fran Valenzuela? Dirígete a
My Space5 de noviembre de 2007
Un excelente espectaculo fué el que nos ofrecieron The Killers, Travis y Starsailor, en el marco del Fenix Festival 2007.
Sergio Lagos y su Desafinada PerformanceSi Starsailor estuvo bueno, Travis estuvo mejor, partiendo a eso de las 7:30. Dentro del Arena, el público estaba mas o menos dividido: la mitad para los oriundos de Glasgow, y los otros para The Killers. Travis tuvo demasiada empatía con el público, harta comunicación. El guitarrista, en una actitud enyeguecida, se tiró al público con guitarra y todo, cual rockero. Cantaron sus temas más populares, como Sing, Side, Why Does It Always Rain on Me?, y también, temas de su ultimo disco, The Boy With No Name, como Closer. Echamos de menos a Re-Offender. La gente le compró todo al vocalista, incluyendo un juego que hizo para "animar" a su pianista sueco. Excelente sonido, excelente voz. Noche redonda para los escoceses. No sé si todas las presentaciones serán igual que esta para ellos, pero se notó que lo pasaron bien, no solo en el escenario, si no durante toda su estadía en Chile. Sorprendidos estaban con el recibimiento en el aeropuerto.
Travis: Se echaron el respetable al hombro
Y a las 9:40, venía el plato de fondo de la noche: The Killers. Junto a unas 15 mil personas, y con una elaborada puesta en escena, que incluía luces, telón de fondo, y hartas flores, los de Las Vegas, Nevada, salieron a cantar sus mejores hits. Toda la carne a la parrilla en la primera media hora, con exitazos como Sam's Town, When You Where Young, Bones y Somebody Told Me. Decayeron después con temas no tan conocidos, para volver, en el bis, con mas hits como Mr. Brightside y Read my Mind. Presentaron temas de su nuevo disco de B-Sides y rarezas, Sawdust. Tranquilize es una excelente balada. Eso si, The Killers fué de mas a menos. Brandon Flowers terminó gritando sus ultimas canciones, como For Reasons Unknown. La última, All These Things That I've Done, fue inentendible, junto a un sonido demasiado potente, que sobrepasaba con creces la voz del vocalísta.
The Killers: de más a menos...
Es de esperar que, por la calidad de los artistas, y la buena organización, este festival se repita en los siguientes años...y no sea otro SUE más. Y como dijo la voz de Sónica: a precios más baratitos...y con exponentes nacionales de peso....sería mucho pedir?